Una semana más que se pasa y aunque trabajé tanto, no se nota mucho... avanzo lentamente en algunas cosas pero nada que finalizo otras.
Ya no sé si estar aquí me motive tanto como siempre, o no se si es de nuevo un ataque de mis hormonas en fiesta, tal vez.

Quiero escribir, quiero coctelear más, quiero hacer fotos... esto último no era común en mis anteriores revolcones de ganas de vivir. Pero esta semana ha sido una semana en particular, he trabajado y leído mucho sobre fotografía en especial la catalogación, pero por los laditos el cuento de hacer fotografía... entonces me entró la nostalgia, las ganas de hacer todo eso que soñé antes de que me pareciera que mi meta en la vida era solo aportar a mejorar el mundo, por lo menos con un granito. Crear, llenarme de información, hacer cosas que inspiren.

Eso que hizo que estudiara comunicación, escribir. Escribir de verdad... escribir sobre ficción sobre no ficción, escribir. Esa pasión que solo conocen quienes me conocen de años atrás y que a mis allegados de mi actual vida no se les cruza por la mente. Y bueno, la fotografía ha sido algo que me ha acompañado  siempre pero me he hecho la loca, algo muy similar a escribir, algo en lo que transformamos y creamos con lo que hay.. Pero creo que me pasa lo mismo que con las letras, me gusta hacerlo pero no estoy cómoda con los ojos de quienes "me conocen". Y hacer las cosas clandestinas resulta más difícil.

Una semana más en la que todo siguió su curso, la rutina (que incluye tantas cosas que amo y detesto de mi vida) caminó oronda por mis días. Otra semana en la que me digo que hay tanto que quiero y debo hacer, pero al final no hago.

Quiero coctelear otra vez, quiero visitar sus casitas, quiero leer, quiero escribir... pero a veces el tiempo y la vida no lo permiten, una semana más en la que me dije esta semana cocteleo un ratico y no pasó nada. Ahora si estoy contemplando tener un PC con internet en mi casa. Tal vez así si haya tiempo para las otras cosas que quiero.


Una semana más