Todo parece girar, quieres matar a alguien, recuerdas lo que ha hecho y no se lo perdonas, lo miras a los ojos y sientes a la vez ese cariño paternal y ese odio profundo. Y despiertas de improviso.

La miras a ella, como ha crecido, y aun así sigue siendo la niña dulce que tanto amas... como pudo haber pasado y no haberlo notado, como pasaron 5 años y nunca te lo imaginaste, que habría pasado si te enterarás al instante...

Será que fue mejor así??

Ahora sus recuerdos son tus pesadillas; frente al escritorio si la imagen viene a ti no puedes evitar llorar, frente a él no puedes dejar de sentir odio, repudio y rencor; frente a ella no puedes imaginar lo que sintió en ese instante y el resto de años que han pasado, no dejas de sentirte culpable por lo que no supiste o pudiste evitar ¿Dónde estabas esa noche de hace 5 años?.

Frente a los dos, no acabas de entender como el tiempo logra curar heridas imborrables, como ella ahora toda una jovencita le perdona que le haya robado su inocencia, como lo abraza y lo quiere de verdad.

Y frente al espejo?, a solas?, antes de dormir con tus pensamientos?... No dejas de preguntarte ¿porque no lo supiste antes?, tal vez habrías podido hacer algo.
Pero ahora, ahora de él depende otra familia a la que adoras, ahora ella sigue dependiendo de él... y ahora qué? Ahora no hay mucho que hacer.

Ahora sólo queda aprender a perdonar y pasar la página de la magnífica forma en la ella logró hacerlo... mientras tanto no quieres apagar la luz, no quieres dormirte de primera, no quieres escuchar el silencio y evitas que tu mente de vuelta en esos recuerdos ajenos que tanto duelen en el fondo del corazón.