Hay mucha gente alrededor, pero de repente con el soplo de viento todo se vuelve felicidad pero estás sola. Los del lado siguen ahí , pero no, tu te sientes sola, porque no es igual.

Porque justo cuando zarparon en un barco la vainilla de la amistad y el chocolate del amor, comenzó una lluvia de noticias y un torbellino de cambios que para bien o para mal son inevitables.

Justo cuando más sola me siento, justo ahí cuando quiero el apoyo, las sonrisas sinceras, los abrazos verdaderos y la compañía alegre, es cuando la vida me reta y me pregunta si de verdad s e puede ser feliz sola.

Esperando el regreso de esos dos ingredientes que tanto llenan mi vida de felicidad.

Mañana faltará menos.